Dicen que “el amor se construye”.
Ups, empezaré con algo fuerte: me parece que creer que hay que construir amor parte de una idea de carencia;
que el amor no está… y que hay que crearlo, o que esta defectuoso. Construere (que significa edificar, fabricar o arreglar) entonces sí aplicaría.
Pero, realmente será así?
Hoy elijo postular: el amor no se construye.
El amor YA ES.
Será que creemos que el amor aparece con el otro?
Hemos aprendido a asociar el amor con la relación, con la pareja, con el compañero (a) de vida, con la historia compartida.
Como si el amor fuera el resultado de “hacer las cosas bien” o de tener relaciones “comodas” (que por cierto y por fortuna, no existen) con alguien. Toda relación ocupa momentos incomodos, éso es sano, aporta aprendizaje. Eso también es conciencia de amor.
Pero desde una mirada más profunda —incluso neurobiológica— creer que el amor aparece con el otro no se sostiene del todo.
El cerebro y el cuerpo humano ya viene equipado para amar.
No aprendemos a amar desde cero.
Lo que hacemos es:
- Activar circuitos emocionales
- Generar vínculos
- Asociar placer, seguridad o dolor a ciertas personas
Es decir, el amor no nace en la relación… ya existe en mí, se expresa en mí y despues a través de la relación...
Entonces… ¿qué sí se construye?
Lo que realmente se construye no es el amor, sino la conciencia sobre él.
Porque puedes sentir amor…
y aún así:
- No reconocerlo
- Confundirlo con dependencia
- Sabotearlo
- O incluso destruirlo
Aquí es donde entra el verdadero trabajo interno.
Construir conciencia implica:
1. Identificar el amor
Distinguir cuándo lo que sientes es amor y cuándo es vacío disfrazado de intensidad (que por cierto se ha vuelto normalidad).
El amor puede doler pero no se extiende en sufrimiento (ya sé que también dicen que “el amor no duele”, pero mejor por favor busca el Diplomado en Emotología para comprender mejor ésto), no persigue, no suplica.
El amor expande, libera, calma, ordena, enseña, sana.
Pero si no tienes claridad interna, puedes llamar amor a lo que en realidad es ansiedad o dependencia.
2. Aprender a usarlo
Sí, usarlo. Como se usa cada emoción.
Puedes sentir amor por alguien…
y aún así actuar desde el egocentrismo, con miedo, agresión y control.
Usar el amor implica que tus conductas sean coherentes/concientes con esa emoción:
- Cómo hablas
- Cómo eliges
- Cómo te pones límites A TÍ MÍSMO
- Cómo te quedas… o cómo te vas
El amor sin conciencia nos genera una vida caotica…
3. Venerarlo
Y esto casi no se dice.
Porque hemos normalizado vincular al amor con debilidad, como algo cotidiano, intercambiable, reemplazable, cursi, ridiculo y hasta estorboso.
Pero el amor —cuando es conciente— es un estado profundo del cerebro, del sistema nervioso,
una experiencia de coherencia interna,
una apertura biológica y emocional extasiante.
No es algo que debería tratarse con ligereza.
Venerarlo no es idealizarlo.
Es respetarlo y se requiere un nivel de inteligencia superior para ello.
Es no exponerlo a dinámicas que lo confundan con distorsiones.
Es no negociarlo con la indiferencia, la incoherencia o la mediocridad emocional.
El tema no es que falte amor… o que esté descompuesto.
El tema es que falta conciencia.
Por eso hay relaciones largas sin amor conciente,
y conexiones breves profundamente amorosas.
Por eso hay personas que dicen amar…
pero no saben sostener, cuidar ni elegir desde ese lugar.
Y por eso también hay quienes nunca encuentran amor,
cuando en realidad nunca han aprendido a reconocerlo dentro de sí.
Amar no se construye… se permite
Se permite que algo que ya existe en ti
tome forma y acción sin distorsión.
Pero para eso necesitas:
- Claridad emocional
- Regulación interna
- Madurez
- Educación
- Y una profunda honestidad contigo mismo
Es decir, construir conciencia.
Porque el amor no se fuerza.
No se fabrica.
No se negocia.
Se revela cuando hay suficiente conciencia.
Tal vez el verdadero trabajo no es construir amor con alguien…
Sino volverte alguien capaz de reconocerlo, sostenerlo y venerarlo cuando ES.
Porque el amor ya ES.
Pregunta:
¿tenemos la conciencia para verlo…
o seguiremos intentando construir algo que nunca ha faltado?
Estas aqui porque ya estás desarrollando la conciencia para amar distinto.
En ERES trabajamos precisamente eso: recordarle a tu mente, a tu sistema emocional y a tu cuerpo como crear relaciones más coherentes y profundas, empezando con la relación contigo mismo.
Escríbenos y únete a la nuestra Comunidad!
Abrazo con cariño para tí y gracias por leernos…
Yereni Molina.


Add comment